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AsmaEs una enfermedad pulmonar que produce estrechamiento en principio reversible de los bronquios y la consecuente dificultad respiratoria.  Aproximadamente el 5% de los adultos y el doble de niños tienen asma en mayor o menor grado.

Síntomas:

  • TOS: Por lo general, la tos del asma es peor por la noche o en las primeras horas de la mañana, por lo cual impide un sueño tranquilo.
  • Sibilancias: Las sibilancias son silbidos que se producen al respirar.
  • Presión en el pecho: La sensación de tener apretado el pecho o como si tuviera a alguien sentado en el pecho.
  • Dificultad para respirar: Algunas personas les cuesta trabajo respirar o sienten como si les faltara el aliento. Usted puede sentir como si no pudiera sacar el aire de los pulmones.

No todas las personas que tienen asma presentan estos síntomas. Y el hecho de tener estos síntomas tampoco indica siempre la presencia de asma.

Causas:

Muchas cosas pueden provocar o empeorar los síntomas del asma. El médico puede ayudarlo a averiguar qué factores o "desencadenantes" pueden empeorarle el asma si usted tiene contacto con ellos. Entre esos desencadenantes pueden estar:

  • Los alérgenos del polvo, el pelaje de animales, las cucarachas, el moho y el polen de árboles, pastos y flores
  • Los irritantes como el humo de cigarrillo, la contaminación del aire, las sustancias químicas o el polvo del trabajo, los compuestos presentes en productos decorativos para el hogar y los atomizadores (por ejemplo, el fijador para el cabello)
  • Medicinas como la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroides, o como los betabloqueantes no selectivos
  • Los sulfitos presentes en alimentos y bebidas
  • Las infecciones de las vías respiratorias superiores, como los resfriados
  • La actividad física (incluido el ejercicio)

Otros problemas de salud pueden hacer que el asma sea más difícil de controlar. Entre estos problemas de salud se cuentan la congestión nasal, las sinusitis, la enfermedad por reflujo, el estrés psicológico y la apnea del sueño.

No olvide mencionar  a su especialista otros factores (No mencionados) que usted cree que le empeoran el asma.

Diagnóstico:

El mejor método de que disponen los médicos para diagnosticar el asma consiste en realizar una prueba de broncoprovoación  hacer preguntas sobre los antecedentes de salud del paciente (entre ellos el tipo y la frecuencia de los síntomas) y hacer un examen médico.

Tratamiento:

El asma es una enfermedad prolongada que no tiene cura. El objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad.

Un plan de acción contra el asma sirve de guía para tomarse las medicinas correctamente, evitar los factores que desencadenan el asma (a excepción de la actividad física), saber hasta qué grado está controlada la enfermedad, responder al empeoramiento de los síntomas y buscar atención médica de urgencias cuando sea necesario.

El asma se trata con dos tipos de medicinas: medicinas de control a largo plazo y medicinas de alivio rápido. Las medicinas de control a largo plazo sirven para disminuir la inflamación de las vías respiratorias y prevenir los síntomas del asma. Las medicinas de alivio rápido o "de rescate" alivian los síntomas de asma que aparezcan.

El tratamiento inicial dependerá de la gravedad de su enfermedad. El tratamiento de seguimiento dependerá de lo bien que el plan de acción esté controlando los síntomas y previniendo los ataques de asma.

El grado de control del asma puede variar con el tiempo y depender de cambios en el medio ambiente de la casa, la escuela o el trabajo. Estos cambios pueden alterar la frecuencia a la que usted está expuesto a los factores que le empeoran el asma.

Es posible que el médico necesite aumentar las dosis de medicina si el asma no está controlada. Por otra parte, si la enfermedad está bien controlada durante varios meses, puede disminuirle las dosis de medicina. Estos ajustes ayudan a mantener el mayor control posible con la menor cantidad necesaria de medicina.

El tratamiento del asma en ciertos grupos —como los niños, las mujeres embarazadas o las personas en quienes el ejercicio provoca síntomas de asma— deberá ajustarse para atender las necesidades del paciente.

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BronquitisEs la inflamación de las vías aéreas principales hacia los pulmones. Esta inflamación estrecha las vías respiratorias, lo cual dificulta la respiración y causa otros síntomas, como tos. Aguda significa que los síntomas sólo han estado presentes por un período corto.

Síntomas:

Los síntomas de la bronquitis aguda son, entre otros:

  • Molestia en el pecho
  • Tos que produce moco; puede ser transparente o verde amarillento
  • Fatiga
  • Fiebre usualmente baja
  • Dificultad respiratoria que empeora con actividad
  • Sibilancias en personas con asma

 

Incluso después de que la bronquitis aguda se haya resuelto, se puede presentar una tos seca y molesta que se prolonga por 1 a 4 semanas.

A veces, puede ser difícil saber si usted tiene neumonía o sólo bronquitis. Si tiene neumonía, es más propenso a presentar fiebre alta y escalofríos, sentirse más enfermo o sentir dificultad para respirar.

Causas:

La bronquitis aguda casi siempre sigue a un resfriado o a una infección seudogripal. La infección es causada por un virus. Al principio, afecta la nariz, los senos paranasales y la garganta y luego se propaga a las vías respiratorias que van a los pulmones.

Algunas veces, las bacterias también infectan las vías respiratorias, lo cual se denomina infección secundaria.   

La bronquitis crónica es una afección prolongada. Para hacer el diagnóstico de bronquitis crónica, uno tiene que tener una tos con moco la mayoría de los días del mes durante por lo menos 3 meses.

Diagnóstico:

El especialista auscultará los pulmones con un estetoscopio. Se pueden escuchar ruidos respiratorios broncos y anormales.

Los exámenes pueden ser: 

  • Radiografía de tórax si el médico sospecha neumonía
  • Oximetría  para ayudar a determinar la cantidad de oxígeno en la sangre.

Tratamiento:

La mayoría de las personas NO necesitan antibióticos para la bronquitis aguda. La mejor  opción es consultar con el especialista quien le indicara la conducta para lograr el alivio. 

 

La mayoría de las formas de cáncer de pulmón se origina en las células de los pulmones; sin embargo, el cáncer puede también propagarse (metástasis) al pulmón desde otras partes del organismo. El cáncer de pulmón es el más frecuente, y lo más importante, es que es la causa más frecuente de muerte causada por cáncer tanto en hombres como en mujeres.

 Síntomas:

  1. Tos o dolor en el tórax que no desaparece y que puede ir acompañada de expectoración.
  2. Un silbido en la respiración , falta de aliento.
  3. Tos o esputos con sangre.
  4. Ronquera o hinchazón en la cara y el cuello.
  5. Disnea o sensación de falta de aire

 

Causas:

  • Tabaco
  • Exposición a Carcinógenos.
  • Predisposición genética.
  • Contaminación del aire
  • etc

Diagnóstico:

Debido a que los síntomas del cáncer de pulmón a menudo no se manifiestan hasta que la enfermedad está avanzada, solamente un 15 por ciento de los casos se detectan en sus etapas iniciales. Muchos casos de cáncer de pulmón en etapa precoz se diagnostican accidentalmente, lo que significa que se detectan como resultado de pruebas médicas que se llevan a cabo debido a otro problema de salud no relacionado.

Una biopsia del tejido del pulmón sirve para confirmar o desmentir un posible diagnóstico de cáncer, además de proporcionar información valiosa para determinar el tratamiento adecuado. Si finalmente se detecta un cáncer de pulmón, se realizarán pruebas adicionales para determinar hasta qué punto se ha propagado la enfermedad

Tratamiento:

El pronóstico y la elección de tratamiento dependerán de la etapa de extensión en que se encuentra el cáncer, del tamaño del tumor o el tipo de cáncer de pulmón.

  1. La cirugía consiste en la extirpación del tumor y algunos tejidos de la zona circundante y suele utilizarse en los primeros estadíos de la enfermedad
  2. La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas.
  3. La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir el tamaño del tumor.

 

EpocLa EPOC  (ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA) es en realidad un grupo de enfermedades pulmonares, siendo las más comunes el enfisema y la bronquitis crónica.

  • El enfisema es una enfermedad en la que los sacos de aire dentro de los pulmones (denominados «alvéolos») se dilatan de manera excesiva (como un globo que se ha inflado casi hasta explotar). Esta dilatación excesiva se debe a que las paredes de los alvéolos están dañadas, lo cual provoca el colapso de las vías respiratorias.
  • La bronquitis es una inflamación de los bronquios. Los bronquios comunican la tráquea a los pulmones. Cuando los bronquios se inflaman, se reduce el flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Además se produce un exceso de mucosidad que estrecha y obstruye las vías respiratorias. Se considera que la bronquitis es crónica cuando ha durado tres meses o más, dos años seguidos.

 La EPOC dificulta la respiración porque el flujo de aire que entra y sale de los pulmones está parcialmente obstruido. La EPOC también puede producir alta presión arterial en los pulmones (hipertensión pulmonar).

Síntomas:

En las primeras etapas de la EPOC, los síntomas son:

  • Una tos que generalmente produce una gran cantidad de mucosidad (esputo) de los pulmones.
  • Dificultad para respirar, falta de aliento y respiración sibilante.
  • Una sensación de cansancio, incluso después de realizar actividades diarias sencillas.
  • Dificultad para dormir porque uno se despierta sin aliento o tosiendo.

En etapas más avanzadas de la EPOC, los síntomas son:

  • Una coloración azulada de la piel de los labios y los dedos de las manos y de los pies (lo que se denomina «cianosis»).
  • Una acumulación de líquido en las piernas y los pies (lo que se denomina «edema»).
  • Una extrema falta de aliento que hace muy difícil realizar todo tipo de actividades.
  • Adelgazamiento.
  • Dolor de cabeza al despertarse por la mañana.

Causas:

El consumo prolongado de TABACO es la causa de casi todos los casos de enfisema y bronquitis crónica. Alrededor de un 20 por ciento de los fumadores padecen EPOC.

La enfermedad es más común en:

  • Personas mayores de 60 años de edad.
  • Personas que trabajan en ambientes contaminados por vapores químicos y polvos nocivos que pueden dañar los pulmones.
  • Personas que sufren de asma crónica.
  • Personas con antecedentes familiares de enfisema.

Otros factores, tales como la exposición pasiva al humo del tabaco, la contaminación del aire, el bajo peso al nacer y otras infecciones pulmonares, también pueden hacer que la persona sea más susceptible de padecer EPOC.

Diagnóstico:

Es importante diagnosticar la EPOC en sus primeras etapas. Cuanto antes se deje de fumar y se eviten otros factores de riesgo que pueden agravar la EPOC, mejores serán las probabilidades de retardar el daño pulmonar.

La mayoría de los médicos pueden hacer un diagnóstico de EPOC a partir de los síntomas comunicados por el paciente, la realización de una exploración física y ayudas diagnósticas complementarias:

  • Las radiografías de tórax, que se emplean para descartar otras enfermedades que tienen los mismos síntomas que la EPOC.
  • La espirometría, que es un estudio de función pulmonar que mide la capacidad pulmonar en cuanto a la expiración e inspiración del aire.
  • Oximetría y Capnografía , que permiten determinar la cantidad de oxígeno presente en la corriente sanguínea y la cantidad de CO2 presente expirado.
  • La electrocardiografía (ECG) y la ecocardiografía, que se emplean para descartar las alteraciones cardíacas que podrían causar los mismos síntomas.

 Si se sospecha EPOC en pacientes que son jóvenes o que nunca han fumado, se realiza un análisis para detectar una proteína sanguínea denominada «alfa1-antitripsina». Las personas que no tienen una cantidad suficiente de esta proteína en la sangre a menudo padecen de EPOC.

Tratamiento:

El tratamiento de la EPOC persigue tres objetivos fundamentales: frenar la evolución de la enfermedad, aliviar los síntomas de los pacientes, especialmente la disnea o dificultad respiratoria, y tratar las complicaciones de la enfermedad.

Frenar la evolución de la enfermedad

Dejar de fumar, el tratamiento con corticoides inhalados, la oxigenoterapia y el tratamiento con alfa-1-antitripisina son 4 medidas que pueden ayudarnos a frenar la evolución de la enfermedad en determinadas circunstancias.

La medida más eficaz para frenar la evolución de la enfermedad es, sin ninguna duda, dejar el tabaco. Cuando un paciente ha sido diagnosticado de EPOC implica que ya existe una obstrucción crónica al flujo aéreo, obstrucción que es irreversible. Sin embargo, muchos pacientes en esta situación continúan fumando. Pues bien, el abandono del hábito tabáquico frena la disminución de la función pulmonar, incluso cuando la EPOC está muy evolucionada. Además, aunque el beneficio es superior durante el primer año, la mejoría continúa en los años posteriores. Por ello, todo paciente que padece una EPOC debe considerar seriamente la necesidad de dejar de fumar, para evitar que la enfermedad siga progresando

Aliviar los síntomas del paciente

Existen dos medidas que persiguen mejorar los síntomas de los pacientes, especialmente la disnea. Hablamos del tratamiento farmacológico y de la Rehabilitación Pulmonar. 

La rehabilitación Pulmonar  es una de las herramientas más eficaces en los pacientes con EPOC, ya que mejora de forma muy significativa la tolerancia al mismo así como la calidad de vida de los pacientes y reduce el número de ingresos hospitalarios y de exacerbaciones graves.

 

Fibrosis quísticaEs una enfermedad hereditaria que provoca la acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo. Es uno de los tipos de enfermedad pulmonar crónica más común en niños y adultos jóvenes, y es un trastorno potencialmente mortal.

Causas

La fibrosis quística (FQ) es causada por un gen defectuoso que lleva al cuerpo a producir un líquido anormalmente espeso y pegajoso llamado moco. Este moco se acumula en las vías respiratorias de los pulmones y en el páncreas, el órgano que ayuda a descomponer y absorber los alimentos.

Esta acumulación de moco pegajoso ocasiona infecciones pulmonares potencialmente mortales y serios problemas digestivos. Esta enfermedad también puede afectar las glándulas sudoríparas y el aparato reproductor masculino.

Muchas personas portan el gen defectuoso de la fibrosis quística, pero no manifiestan ningún síntoma. Esto se debe a que una persona que padece esta enfermedad debe heredar dos genes defectuosos para la fibrosis quística: uno de cada padre.

A la mayoría de los niños con fibrosis quística se les diagnostica la enfermedad hacia los dos años. Sin embargo, a un pequeño número no se le diagnostica la enfermedad hasta los 18 años o más. Estos pacientes generalmente padecen una forma más leve de la enfermedad.

Síntomas

Los síntomas en los recién nacidos pueden abarcar:

  • Retraso en el crecimiento.
  • Incapacidad para aumentar de peso normalmente durante la niñez.
  • Ausencia de deposiciones durante las primeras 24 a 48 horas de vida.
  • Piel con sabor salado.

Los síntomas relacionados con la función intestinal pueden abarcar:

  • Dolor abdominal a causa del estreñimiento grave.
  • Aumento de gases, meteorismo o un abdomen que parece hinchado (distendido).
  • Náuseas e inapetencia.
  • Heces pálidas o color arcilla de olor fétido, que tienen moco o que flotan.
  • Pérdida de peso.

Los síntomas relacionados con los pulmones y los senos paranasales pueden abarcar:

  • Tos o aumento de la mucosidad en los senos paranasales o los pulmones.
  • Fatiga.
  • Congestión nasal causada por los pólipos nasales.
  • Episodios recurrentes de neumonía. Los síntomas en alguien con fibrosis Quística abarcan:
    • fiebre
    • aumento de la tos
    • aumento de la dificultad para respirar
    • inapetencia
    • más esputo
  • Dolor o presión sinusal causados por infección o pólipos.

Los síntomas que se pueden notar posteriormente en la vida son:

  • Esterilidad (en los hombres).
  • Inflamación repetitiva del páncreas (pancreatitis).
  • Síntomas respiratorios.

Disgnóstico

Existe un examen de sangre disponible para ayudar a detectar la fibrosis quística. El examen busca variaciones en un gen famoso por causar la enfermedad. Otros exámenes utilizados para diagnosticar la fibrosis quística abarcan:

  • El examen del tripsinógeno inmunorreactivo (IRT, por sus siglas en inglés) es una prueba de detección estándar para fibrosis quística en recién nacidos. Un alto nivel de IRT sugiere una posible fibrosis quística y requiere exámenes adicionales.
  • La prueba de cloruro en el sudor es el examen diagnóstico estándar para la fibrosis Quística. Un alto nivel de sal en el sudor del paciente es una señal de la enfermedad.

Otros exámenes para identificar problemas que pueden estar relacionados con la fibrosis quística pueden ser:

  • Tomografía computarizada o radiografía de tórax
  • Examen de grasa fecal
  • Pruebas de la función pulmonar
  • Medición de la función pancreática
  • Examen de estimulación de secretina
  • Tripsina y quimiotripsina en heces
  • Tránsito esofagogastroduodenal

Tratamiento

Un diagnóstico temprano de FQ y un plan de tratamiento integral pueden mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida. El control y vigilancia son muy importantes le recomendamos visitar al especialista.

El tratamiento para los problemas pulmonares abarca:

  • Antibióticos para prevenir y tratar infecciones sinusales y pulmonares. Se pueden tomar por vía oral o aplicarse por vía intravenosa o por medio de tratamientos respiratorios. Las personas con fibrosis quística pueden tomar antibióticos sólo cuando sea necesario o todo el tiempo. Las dosis por lo regular son más altas de lo normal.
  • Medicamentos inhalados para ayudar a abrir las vías respiratorias.
  • Terapia sustitutiva de la enzima DNAasa para diluir el moco y facilitar la expectoración.
  • Alta concentración de soluciones salinas (solución salina hipertónica).
  • Vacuna antigripal y vacuna antineumocócica polisacárida (PPV, por sus siglas en inglés) anualmente (pregúntele al médico).
  • El trasplante de pulmón es una opción en algunos casos.
  • Es posible que se necesite oxigenoterapia a medida que la enfermedad pulmonar empeore.

 

Los problemas pulmonares también se tratan con ejercicio aeróbico u otras terapias para adelgazar el moco y facilitar su expectoración fuera de los pulmones. Éstas abarcan: chaleco de percusión, percusión manual del pecho, A-capella o dispositivo TheraPEP.

El tratamiento para problemas intestinales y nutricionales (ver: consideraciones nutricionales para la fibrosis quística) puede abarcar:

  • Una dieta especial rica en proteínas y calorías para niños mayores y adultos (ver:consideraciones nutricionales para la fibrosis quística).
  • Enzimas pancreáticas para ayudar a absorber grasas y proteínas.
  • Suplementos vitamínicos, sobre todo las vitaminas A, D, E y K.
  • El médico puede sugerir otros tratamientos si usted tiene heces muy duras.

El cuidado y la vigilancia en el hogar debe abarcar:

  • Evitar el humo, el polvo, la suciedad, los vapores, los químicos de uso doméstico, el humo de la chimenea y el moho o los hongos.
  • Evacuar o sacar el moco o las secreciones de las vías respiratorias. Esto debe hacerse de una a cuatro veces cada día. Los pacientes, las familias y los cuidadores deben aprender a realizar la percusión torácica y el drenaje postural para ayudar a mantener las vías respiratorias despejadas.
  • Tomar bastantes líquidos. Esto es particularmente válido para los bebés, los niños, en clima cálido, cuando hay diarrea o heces sueltas, o durante la actividad física extra.
  • Hacer ejercicio dos o tres veces por semana. Nadar, trotar y montar en bicicleta son buenas opciones.

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